Historias

Jenny Estela Morales Rojas

Este es el secreto…

Ella es mi madre, natural de Ica, pero tuvo la suerte de disfrutar su infancia en una ciudad pequeña llamada Castrovirreyna (Huancavelica), es la mayor de 8 hermanos, así que aprendió desde muy pequeña a trabajar junto a sus padres por el bien de la familia, pues se levantaban 4 am para alistar los panes y repartirlos a las minas.
Es aquí donde empieza su aventura por la vida, pues dejo su lindo hogar para poder completar sus estudios e ingreso a la universidad de Ica; sin embargo, no pudo terminarla, ya que se enamoró e inicio su nueva familia.
Mis padres empezaron desde cero, pero por diferentes motivos mi mamá sintió que volvió a recaer en ella la responsabilidad de sacar adelante el hogar. Ella es una luchadora, y lucho por amor a su familia, a pesar de no tener un título vio la oportunidad y la aprovecho, desde vender ropa, salchipapas, rapadillas o lo que fuere, hasta que llego a poner una bodeguita dentro de casa, y luego un pequeño bazar.
A pesar de tener tres hijas, por fin logro culminar su carrera universitaria, fue tan difícil el camino, pero ella demostró que no es imposible. A mi llegada, la última niña, mi mama se dio cuenta que no era suficiente todo lo que había hecho, tenía que ser algo más, así que hizo su maestría en educación y empezó a ejercer su profesión, aunque al principio por cortos periodos.
A partir de este punto, se le abrieron muchas puertas gano algunos concursos de capacitación docente, le dieron trabajo en un instituto, con su desempeño y experiencia logro ganar una plaza en la universidad para ser maestra catedrática, y a la par tenía contrato por horas para enseñar en el colegio “Nuestra Señora de las Mercedes”.
Mi madre querida, con su empeño, logro su nombramiento en el colegio y así fue que empezó a elaborar proyectos de innovación y ganar varios concursos. Cada paso que daba, era un escalón que le permitía llegar más alto. Recuerdo que se fue a Bambamarca en el 2006, y todo ese sacrificio llevo a que la supervisora del ministerio de educación la felicite y la invite a trabajar con ella.
Su última aventura hasta hoy, fue esa, pues nos mudamos a lima con toda la familia. Ella logro culminar su doctorado y desde esa fecha hasta el día de hoy sigue ganándose su puesto en ese lugar, ha podido viajar y aprender mucho. Me causa mucha admiración la fortaleza de mi madre, pues siempre aprovecho cada oportunidad para demostrar que ese es el secreto para avanzar en la vida.

← Volver a Historias